Miércoles, 15 Agosto 2018 00:00

EL PUEBLO DE LAREDO HONRA A SU PATRONA, NUESTRA SEÑORA DE LA ASUNCIÓN

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El Alcalde de Laredo: …”debemos velar por los aspectos económicos y por las necesidades materiales y físicas. Las personas, los ciudadanos, los laredanos, para nosotros deben estar por encima de todas nuestras circunstancias por ser el objetivo principal para nosotros como cargos públicos, nuestro trabajo debe ir dirigido a favor de ellos, y no debemos nunca claudicar por cansancios y fracasos ante el reto de dar respuesta y soluciones positivas a favor de nuestros convecinos. El desaliento no puede existir en el ejercicio del cargo público cuando se busca por encima de todo la defensa de las personas, y como ciudadanos la defensa de los laredanos. No hay obstáculo suficiente ni circunstancias adversas que puedan conseguir que renunciemos a lo que es nuestra obligación  y nuestro deber principal, trabajar a favor de los laredanos consiguiendo para ellos un mayor bienestar de vida, una actuación social suficientemente sólida que les garantice una seguridad en todos los sucesos adversos de su vida y, sobre todo, un amparo humano al que tienen derecho por ley y, por tanto, el derecho de exigirlo.”

 

 

La iglesia gótica y monumento nacional Santa María de la Asunción se ha llenado de laredanos y laredanas y visitantes para honrar a su  Patrona Nuestra Señora de la Asunción.

 

A las 12 h. ha dado comienzo la solemne misa concelebrada presidida por Juan Luis Cerro Aja, párroco de Laredo que ha estado acompañado por Julián García Liaño, quien fuera párroco de Laredo durante más de cuarenta años y, en la actualidad, lo es de Mioño (Castro-Urdiales), el sacerdote laredano José María de Miguel y, el sacerdote francés Paul de la Moriniere.

 

Estuvieron presentes Juan Ramón López Visitación, Alcalde del Excmo. Ayuntamiento de Laredo, César Nates Fernández, patrón Mayor de la Cofradía de Pescadores San Martín de Laredo, José Manuel Carazo Antón, Capitán Jefe de la Guardia Civil de Laredo, Héctor Arellano Ordorica, Teniente Adjunto de la Compañía de Laredo de la Guardia Civil, y, concejales miembros de la Corporación Municipal pejina.

 

El Alcalde de Laredo hizo la tradicional ofrenda floral a la Patrona en nombre del pueblo laredano y, a continuación realizó su intervención: 

 

Hace dos años inicié en este lugar, la iglesia de Santa María de la Asunción, este acto de tradicional ofrenda floral a la Virgen de la Asunción, Patrona de Laredo. Hoy asisto a este encuentro con la misma ilusión. Dije entonces que el discurso del Alcalde en este lugar sagrado para los laredanos y en una fecha que tanto significa y que ha significado para tantas generaciones,  no podía limitarse a repetir tópicos  ni frases hechas. Dije que a mi modo de ver, en el día de la Patrona, por lo que este día significa, era mejor estar callado que subir aquí, a este lugar, que es el epicentro de nuestro pueblo y decir trivialidades. Dije y repito ahora, que los laredanos merecen algo de rigor y esfuerzo en una fecha como esta representándolos a todos ellos: los lamednos de ahora, los de antes y los que vendrán.

 

¿ Por qué la iglesia de Santa María es el epicentro simbólico en la esencia de Laredo?. Porque desde aquí es desde donde durante siglos se ha hablado a los laredanos y a las laredanas, de los grandes valores conjuntos: el amor y el respeto de unos a otros, la dignidad de las personas, superior a la dignidad de las cosas, la concordia de unos con otros, la ayuda mutua, la reconciliación después de las afrentas, la responsabilidad y la justicia.

 

De estos valores se ha hablado a los ciudadanos durante siglos en el seno de los hogares y las familias. Pero el altavoz común, la enseñanza colectiva ha sido repetido aquí, en la iglesia de Santa María y en los días como este, en la Patrona de la Virgen de la Asunción.

 

Después de reflexionar detenidamente sobre los grandes deseos éticos públicos que expresé aquí el año pasado, sobre el ideal cívico de ser mejores personas cada uno de nosotros para constituir entre todos nosotros un mejor colectivo, una mejor comunidad, un pueblo mejor, hoy quiero añadir un deseo ético más : debemos velar por los aspectos económicos y por las necesidades materiales y físicas. Las personas, los ciudadanos, los laredanos, para nosotros deben estar por encima de todas nuestras circunstancias por ser el objetivo principal para nosotros como cargos públicos, nuestro trabajo debe ir dirigido a favor de ellos, y no debemos nunca claudicar por cansancios y fracasos ante el reto de dar respuesta y soluciones positivas a favor de nuestros convecinos. El desaliento no puede existir en el ejercicio del cargo público cuando se busca por encima de todo la defensa de las personas, y como ciudadanos la defensa de los laredanos. No hay obstáculo suficiente ni circunstancias adversas que puedan conseguir que renunciemos a lo que es nuestra obligación  y nuestro deber principal, trabajar a favor de los laredanos consiguiendo para ellos un mayor bienestar de vida, una actuación social suficientemente sólida que les garantice una seguridad en todos los sucesos adversos de su vida y, sobre todo, un amparo humano al que tienen derecho por ley y, por tanto, el derecho de exigirlo.

 

Decía en otras ocasiones, que en el pasado, generaciones de hombres y mujeres como nosotros, han acudido aquí a pedir ayuda al cielo , a la Virgen, a pedir protección contra los peligros de la mar, contra la enfermedad y contra la muerte. A pedir protección contra el peligro de las fuerzas de la naturaleza. Hoy pedimos además de todo lo anteriormente dicho, para que jamás la fuerza y la voluntad de las personas que ocupan cargos públicos en nuestro pueblo, flaqueen en lo concerniente a la defensa de los derechos de las personas.

 

Queremos pedir desde este sagrado lugar que se luche por la autenticidad, la verdad, el discernimiento de lo que son comportamientos sin autenticidad. Este esfuerzo producirá entendimientos y nos unirá mejor que cualquier otra cosa. Que no haya confusión en los lenguajes, que haya claridad y autenticidad y la unión y cooperación se darán por añadidura.”

 

La celebración eucarística finalizó cantando la “Salve Marinera”, cuyo autor de la letra es el que fuera párroco de Laredo e Hijo Adoptivo de la villa, Julián García Liaño y, la música de Jesús M. Piedra. 

 

La “Coral Salvé de Laredo” acompañó la celebración de la Eucaristía de la Festividad de la Patrona de Laredo, Nuestra Señora de la Asunción.

 

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