Viernes, 04 Agosto 2017 00:00

Laredo acoge la presentación del libro que narra la travesía a Bretaña en un pequeño velero

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Álvaro González de Aledo llega hasta el Real Club Náutico de Laredo el 9 de agosto.

Álvaro González de Aledo presenta su cuarto libro el próximo miércoles 9 de agosto en el Real Club Náutico de Laredo a las 19:30 horas. En esta ocasión el pediatra y navegante cuenta su experiencia durante su travesía desde Santander a Bretaña en el Corto Maltés, un velero de seis metros.
‘Santander- Bretaña- Santander en el Corto Maltes, un velero de seis metros’ es el título de esta obra publicada por Exlibric en la que Álvaro transmite a los lectores sus experiencias y sensaciones durante este viaje realizado en 2015 en el que se ve obligado a navegar costeando y a seguir el relieve de la costa sin atajos.
La bahía de Arcachon, el Golfo de Morbihan, o los cuatro ríos sorprendentes de la costa atlántica de Francia (el Marle, el Auray, el Vilaine y el Loire) algunos de ellos con calado inferior a un metro o que se secan en bajamar, fueron alguno de los sitios por los que cruzo Álvaro.
Con este libro, el autor quiere demostrar a los propietarios de veleros pequeños que pueden realizar grandes navegaciones y descubrir sitios paradisíacos muy cercanos desconocidos ya que no pueden acceder los barcos de gran tamaño.
Presentación de ‘Santander- Bretaña- Santander en el Corto Maltés, un velero de seis metros’ de Álvaro González de Aledo el 9 de agosto en el Real Club Náutico de Laredo a las 19:30 en Avenida Emilio Caprile Poloni, 1 (Laredo, Cantabria). 

 

Álvaro González de Aledo es médico especialista en Pediatría, Medicina Preventiva y Salud Pública, con dedicación exclusiva en la Consejería de Sanidad de Santander.

La participación e implicación de Álvaro con la salud infantil va más allá de su profesión para convertirse en una vocación, combinando su formación pediátrica y su afición a la navegación. Desde 2003 organiza un grupo de médicos y capitanes que enseñan a navegar a vela a niños con enfermedades oncológicas del Hospital Valdecilla, una actividad en la que ya han participado 79 niños.

La afición de Álvaro por la vela se convierte en terapia y motivación infantil, una combinación perfecta entre su profesión como pediatra y Capitán de Yate a la que también añade una nota de color. Álvaro lleva a la práctica y al perfeccionamiento un lenguaje mezcla de literatura y dibujo, las “dibucartas” y “dibupoemas”, donde las letras de una carta o un poema configuran la silueta de un personaje, dibujo animado u objeto, combinando el arte y la literatura.

Su relación con el mar le llega de pequeño, aprendió a navegar en las escuelas de vela en un momento en el que este deporte se puso de moda allá por los 70 en la bahía de Santander, formación que convierte en experiencia con dos travesías por el Atlántico y varias por el Mediterráneo y Mar Cantábrico en veleros de chárter, además de cinco campañas en el motovelero Zorba, de Greenpeace. En total más de 30.000 millas navegadas.

Propietario de un pequeño velero de menos de 7 metros de eslora, en 2012 se propuso su gesta más complicada hasta ese momento, la cincunnavegación de la Península Ibérica completa (volviendo al Cantábrico por el Canal de Midi), experiencia que logró finalizar con éxito y dio origen al libro “La vuelta a España del Corto Maltés. De Santander a Santander en un velero de 6 metros”. Su principal objetivo con esta circunnavegación fue demostrar que es posible hacer grandes viajes con veleros pequeños y con presupuestos limitados.
Santander- Bretaña- Santander en el Corto Maltes, un velero de 6 metros
En este libro el médico y navegante cántabro relata la travesía que en 2015 realizó con su pequeño velero hasta Bretaña. Al estar el barco despachado solo para la navegaración a 12 millas las travesías las realiza siempre costeando, lo que le obliga a seguir el relieve de la costa sin atajos.
Pero lejos de ser un inconveniente el autor lo considera una ventaja, pues le permite conocer a fondo los sitios por los que navega, entrar en puertos desconocidos, y relacionarse más con la gente pues como él afirma“ con un barco pequeño caes simpático en los puertos y te dan más facilidades que si llegas con un superyate.
Y eso también cuenta”. Además el pequeño calado le permite internarse en las aguas interiores, allí donde los barcos más grandes no pueden entrar.
La bahía de Arcachon, el Golfo de Morbihan, o los cuatro ríos sorprendentes de la costa atlántica de Francia (el Marle, el Auray, el Vilaine y el Loire) algunos de ellos con calado inferior a un metro o que se secan en bajamar, pasaron bajo la quilla del Corto Maltés impregnán- ole de sus maravillosos paisajes y proporcionándole multitud de anécdotas que nos relata en estas páginas.
El objetivo del autor es transmitir a los propietarios de veleros pequeños la convicción de que pueden realizar grandes navegaciones y descubrir sitios paradisíacos y muy cercanos, que son desconocidos precisamente por sus dificultades de acceso a los barcos mayores.

 

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